El complejo tema de la teatralidad y su relación con la tecnología.
Jorge Dubatti:
Reconocido especialista y crítico en el área de teatro

En primer término se percibe una fórmula de la teatralidad que pareciera estar en contra de los usos tecnológicos. Hay una unidad en el teatro en el que no hay intermediación tecnológica ya que la estructura del teatro es la del convivio entre el actor y el espectador; un encuentro de presencia. Tiene una estructura madre ancestral que se vincula con los banquetes, los festejos, las reuniones; hay alguien que produce un acontecimiento en su cuerpo (actor) y el otro (espectador) que es afectado por esta producción. Se experimenta la ausencia de solipsismo (encierro de un sujeto sobre sí mismo): yo no puedo hacer una obra y a su vez observarla. El cuerpo debe estar presente, la territorialidad compartida y encuentro con el otro es inevitable. La palabra TEATRO etimológicamente significa “mirador”. Es notable que en las actuales épocas de auge de tecnicismo el teatro tome una actitud reaccionaria al respecto. Por ejemplo tenemos a Ricardo Bartís haciendo obras en habitaciones  de 5x8m y para 30 personas o Daniel Veronesse haciéndolas para 40 buscando el mayor registro de proximidad posible. Si bien hay una formula de la teatralidad, hoy los fenómenos de la teatralidad están des-delimitados con las otras artes. Los cruces comienzan desde 1910 aproximadamente con las Vanguardias en el arte. Hoy vemos fenómenos absolutamente abiertos: performances, instalaciones, escraches, teatro callejero, incluso viviríamos un fenómeno nuevo que  se llama “teatralidad diseminada o extendida”, de límites borrosos donde los mejores actores no serían Cristina Banegas, Alfredo Alcón, etc. sino los políticos más conocidos y sus actuaciones frente a la sociedad. El teatro tiene que redefinirse a partir de esta cuestión. En la Argentina hay una negación a la inclusión de tecnología en el teatro. Las causas pueden ser la falta de equipamiento tecnológico en nuestro país por lo que los artistas encuentran en el teatro la posibilidad de recurso a pesar de la adversidad económica más que la búsqueda de cruces con grandes recursos de tecnificación. De acuerdo con esto es que va en contra de la sociedad del espectáculo y de la teatralidad extendida.
Universalmente y a lo largo de la historia, el teatro ha incorporado los avances tecnológicos tanto a la escenografia como a la iluminación o despliegues de constitución de espacios. El teatro del siglo XX y el del siglo XXI trabaja en dos direcciones opuestas: una sería la del teatro pobre, el que sintetiza Grotovsky, un teatro que se concentra en la síntesis de su lenguaje y la expectación del cuerpo del actor. Por otro lado esta la experimentación del cruce del cuerpo con la tecnología pero sin que se pierda la presencia del convivio, la presencia del cuerpo aurático. El cuerpo puede esconderse, herirse, modificarse pero siempre estará presente.

Un ejemplo claro del uso de las nuevas tecnologías aplicadas al teatro es la obra  Night Moth. En ella se produce una relación entre el cuerpo y un sistema de digitalización de luces láser que incide sobre el cuerpo desplazándolo de su protagonismo. El espectáculo es de origen checo, creado e interpretado por la coreógrafa e intérprete Petra Hauerová y se presentó en el FIBA del 2005.


Night Moth
Director: Petra Hauerová
Compañía: TOW
La obra:
Una pesadilla de una mujer atrapada que se transforma en una mariposa nocturna.Night Moth es un solo de danza-teatro cuya protagonista es una mujer que trata de crear un mundo desconocido en el que ella pueda existir. Su objetivo es encontrar y formular su propia identidad. Este camino la lleva a un nuevo universo donde debe combinar su propio ser y el mundo que la rodea para conformar un ser humano completo que integre ambos elementos. Así produce dos sistemas: el espacio y la personalidad, y explora sus conexiones hasta el punto de ruptura. A partir de este proceso quizá se llegue a comprender que, en ocasiones, los hombres deben salirse de los patrones sociales que los constriñen para encontrarse verdaderamente consigo mismos. Night Moth trabaja en la difusión de la danza con componentes artísticos expresivos y el uso nuevas tecnologías. La coreógrafaBailarina y coreógrafa nacida en Plzen (República Checa), Petra Hauerová se graduó en danza moderna en el Duncan Centre. Colaboró como bailarina y coreógrafa para la State Opera de Praga. Trabajó como docente de creación, coreografía y composición en el Duncan Centre entre 2001 y 2003. Algunas de sus coreografías son Carmina Burana, en coproducción con la State Opera de Praga; Carmina Burana II, presentada en diversos países de Europa del Este; e In the Time, trabajo experimental de improvisación realizado con estudiantes de la Academia de Artes de Praga.


(volver al Blog)


  MacStation