La implicancia de la incorporación de una herramienta digital en la producción y postproducción de imágenes. Bobby Lightowler: Fotógrafo.
En un principio pasar a trabajar de una cámara analógica a una digital era una especie de gran sacrilegio. Pero en todos los campos se expandieron las herramientas digitales, lo que fue generando modificaciones en los procesos más allá de la aceptación que eso implica.
En algunos casos se utiliza cámara de película, luego de revelados los negativos fueron escaneados y posteriormente se trabajan las imágenes digitalmente. Es decir que el trabajo tecnológico es de post-producción.
Dentro del campo editorial, lo más interesante en lo referente al uso de la tecnología es lo de la inmediatez de poder ver todo el tiempo lo que sucede. En los modos anteriores de fotografiar había mucho de intuir lo que podía haber sucedido, y se desconocía lo realizado hasta que llegaba el revelado. Hoy la tarea fotográfica es más conectiva y se corrige en el momento de la realización sin necesidad de corrección de errores posteriormente. Las imágenes fotográficas tienen todo un trabajo de post-producción de ajuste de color, de contraste, etc., donde no se las modifica formalmente y otros trabajos de post-producción donde sí existe la modificación formal, esto se denomina “collage”.
En realidad lo que en muchos casos se realiza es lo mismo que se realizaba en forma analógica pero ahora en forma digital. No se puede decir que pudiera haber una diferencia en el haber tomado la foto con un sistema u otro. Pero en muchos casos, se utilizan cámaras antiguas adrede para lograr efectos especiales que no se logran con formas digitales y luego del escaneado se las trabaja en forma digital.
Para los casos de recitales en vivo, la fotografía digital permitió acceso a imágenes sacadas en muy baja calidad lumínica de espacios, por ejemplo.
Hoy el trabajo es más veloz y preciso de lo que solía ser, evitándose accidentes que luego ya no será necesario corregir.
(Bajar PDF)
(volver al Blog)
|